jueves, 10 de julio de 2008

Más que nunca, del montón

No creo ser yo la persona más indicada para analizar ciertas noticias que aparecen en la prensa diaria: una cosa es que comente el hecho en sí y otra el artículo en cuestión. Pero echando un ojo esta mañana una se ha detenido en algo que nucna será portada pero, sin embargo, es un tema que a una siempre le ha suscitado cierta discusión.
El deporte de élite en los niños. Aunque parezca mentira y la cosa no verse sobre los fichajes de verano, la dimisión de Laporta o la salida por la puerta de atrás de Aragonés, hay otros temas relacionados con los deportes que, incluso, tienen más de dos líneas de conversación.
Pese a todo, y para no hacer este post más pesado de lo que en sí mismo pueda resultar, sólo señalar cuatro cosas: (hay que leerse el artículo para saber de hablo)
una. el esfuerzo por mantener figuras aniñadas en los críos que practican gimnasia deberían recriminárselo a jueces, federaciones y demás instituciones de las que dependen, que estoy segura de que a las gimnastas les encantaría tener las mismas tetas que las que lucen el resto de niñas de su misma edad.
dos. que igual hay que pensar- no quiero hacer demagogia- que ciertos niños sólo tienen esta manera de salir de sus países de origen para poder optar a un futuro más alentador, aunque el deporte que tengan que practicar sea uno tan 'chungo' como el muay thai o el boxeo(de los que, por supuesto, no quiero ni oir hablar). Si hay tráfico de niños en Holanda para la prostitución estoy segura de que no es culpa ni de los niños ni de sus padres.
tres. la presión de los padres no sólo ocurre en China. Hartos estamos de ver a esos papás que martirizan a sus hijos porque creen que pueden ser el próximo Nadal, Villa o Alonso cuando echan una pachanguita en el equipo de su barrio (aunque el niño lo único que quiera es jugar, sin más, con sus amigos a la salida del cole).
cuatro. vivan los mediocres que se lo pasan bien siendo del montón!!

miércoles, 9 de julio de 2008

Degustación del G8

El hotel Windsor, en Japón, ha sido el escenario elegido para que los dirigentes del G8 puedan debatir sobre cómo van a ayudar a los pobrecitos países de los negritos del África y a los indios que se mueren de hambre con sus superpoderosas economías crecientes.
Y tres días habla que te habla, y tres días llevan debate que te debate, que ya la cabeza no les da para más, porque entre que pasan de ayudar a África- "que de eso ya hablamos el año pasado y este no toca, jo tío"- y que si el petróleo sigue subiendo- "jo tío, a ver cómo me hago yo el crucerito este verano con mi velero"- y que la biomasa hace que todos alimentos suban- "ves tío como era mejor no reciclar?"- pues tienen que coger fuerzas en algún momento para seguir hablando de la crisis alimentaria...
Por eso se dedican a disfrutar de las bendiciones de la tierra y el mar que se les ponen por delante. Así, los señores dirigentes se calzan una cena de 19 platos- "que no es tanto, tío, que no sé por qué se echan las manos a la cabeza, si con eso sólo podrían haber comido cinco tribus africanas de esas a las que no les hace falta la ayuda durante 3 meses, jo tío"- y pueden hacer frente a los 10.000 millones de dólares que se han comprometido a desembolsar los países ricos para paliar la crisis alimentaria y financiar así el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas.
Ahora, una también os dice que eso de que en el postre haya una Degustación del G8 no está muy convencida... porque eso de tener que besar a Merkel, Bush o Sarkozy no tiene muy claro que a una le vaya a gustar...

martes, 8 de julio de 2008

Da gusto

Algunas veces, sólo algunas, sí se puede leer la prensa deportiva...

Supermujeres

Cuando se llega a los cuarenta hay diferentes tipos de muejeres, en lo que al físico se refiere.
Por un lado están las MQF, acrónimo que el 90% de los hombres entre 20 y 30 años ha usado alguna vez y que viene a resumir esa bonita frase de: "madre que me follaría". Son esas maduritas interesantes que se siguen cuidando acudiendo a diario al gimnasio, soportando una dieta de forma permanente y que la naturaleza, además, las ha dotado de ciertas virtudes corporales que ayudan a mantener ese atractivo que el resto envidia de forma visceral.
Están, por otro lado, las que se han abandonado a las bondades de la edad y asumen, sin embargo, con mucha clase y estilo pasar de la talla 42 con mucha más gracia que con las que se calzan las veinteañeras las 34.
Y existe un tercer tipo de féminas sobrehumanas, supermujeres, que ni edad, ni talla 36, ni dietas ni nada de nada. Son esas mujeres que pensamos que no existen, que son invisibles (no me refiero a las lesbianas, por dios!) y que consiguen esos pequeños logros que ayudan para que el resto avance.

lunes, 7 de julio de 2008

Manda cojones

Aún con la resaca de un fin de semana orgulloso, una lee la prensa de lunes para ver con qué le soprenden y se da cuenta de lo absurdo de algunas cosas.
Después de que una recién estrenada Ministra de Igualdad se levante en armas para que llegue un momento en el que no haya que reivindicar ninguna condición sexual; después de que una ciudad entera se paralice, o no deje de moverse, según se mire, para apoyar a un colectivo espero cada vez menos marginado, y después de que las multinacionales aprovecheran la ocasión para hacer negocio de las opciones sexuales de cada uno... se abre una al mundo y se encuentra con que o se tiene genitales o no se puede servir a tu patria... tiene huevos la cosa... (perdón)

jueves, 3 de julio de 2008

Vuelta a la calma

Pereza (V)

Me da pereza que la gente reniegue de la España cañí que llevamos dentro.
Me da pereza que no lo reconozcan.
Me da pereza olvidar el sentimiento tras una victoria.
Me da pereza que alguien nunca llegue a experimentarlo.
Me da pereza, y miedo, que los más conservadores se acerquen al poder...
Me da pereza que las personas se olviden de querer.
Me da pereza ir sola a las cenas.
Me da pereza que las personas no sepan empatizar.
Me da pereza que las personas no cuiden a los que quieren.
Me da pereza no saber olvidarlos.
Me da pereza, si quiera, ser capaz de hacerlo.