lunes, 12 de julio de 2010

Cortinas de humo

Y anoche tooooooooodo el mundo se echó a la calle. Porque la selección había ganado. Y toooooodo el mundo se olvidó de las penas y se fue a celebrar la victoria de 'La Roja'- por mucho que a Camacho le joda.
Y que querencia tenemos a mear en la calle, quitarnos las camisetas, golpear los escaparates, subirnos a las farolas y parar el tráfico mientras ondeamos una bandera. Igual que el monito del anuncio del ADSL de Yazztel... Y a mi ayer sólo me apetecía una cosa: encuesta para ver cuánta gente conocía el nombre de pila de todos los jugadores. Sí, un poco friki, qué pasa.
Pero pasa que está muy bien pasarlo bien, y ver el fútbol y disfrutar. Pero sólo nos movilizamos por esto: por celebraciones futboleras- y ahora afortunadamente también baloncesteras- pero ya. Y nos olvidamos de eso de los cuatro millones y pico de parados; de la crisis mundial; de la subida de los impuestos; del IVA; de los recortes sociales... y de todas esas cosas que no llevan a olvidar y beber minis de cerveza sin talento en medio de la Puerta del Sol, por un poner.
Así que creo que con hacerme fan de los grupos de señoras del facebook tengo suficiente evasión y moralmente me lo permito. Lo otro, lo veré de forma soterrada por la tele, pero sin ir, por lo menos, intento serme un poco fiel. Pero sólo un poco.

miércoles, 19 de mayo de 2010

A mi lado por las mañanas

Hoy he tenido uno de esos despertares en los que no deseo que nadie esté a mi lado. Bueno, casi nadie. Hay un alguien que sabe entenderme muy bien- aunque él cree que no- y sabe cómo llevarme, hacerme, tratarme para poder sobrellevar (me) en esos ratos.
La verdad es que esta mañana ha sido especialmente complicado porque no es fácil tratar con alguien como yo, en esos momentos en los que aparece mi némesis y sólo callo y me sumerjo en mi mundo mientras pienso que el que está al lado sólo por cómo coloco la cabeza, o por cómo gimoteo debe saber todo lo que pasa por mi mente y cuál es la mejor manera de solucionarlo.
Menos mal que me entiende, me comprende, me respeta... y soporta esos vaivenes.
Qué difícil es la primavera para mi. Y para los demás. Para el que está a mi lado.

lunes, 10 de mayo de 2010

Un chándal de Carrefour

Hace dos semanas volvía a casa en el metro a esa hora en la que la gente que pasa de los 30 vuelve a casa sin haber salido; los que no llegan a los 30 están llegando a los bares y en la que no llegan a los 20 comen gominolas para que sus madres no sepan que ya andan con algunos cigarrillos y que el botellón no está tan erradicado como ellas creen.
Pues eso, que ni una cosa ni la otra pero llegaba yo a casa a eso de las 11 y pico de la noche cuando se montaron en el metro dos chicas y un chico que yo creo que rondarían los 17-19 años. Un poco 'piripis' y muy contentos. Haciendo esas cosas que con 17 años no te dan vergüenza, quieres que todo el vagón te mire y que, además, eres súpermaduro y lo haces sólo por transgredir. Qué divertido, joder.
Dos chicas y un chico, del extrarradio, por la dirección que llevaban. Ellas, aparentemente, heterosexuales. Él, gay declarado. Sin ningún púdor. En chándal. Gris y naranja. Con alianza chunga de oro en uno de los dedos. Y cadenita de la primera comunión al cuello. Y sin ningún reparo. Haciendo gracias, riéndose y sin más. Hablando de las tonterías que se hablan con 17 años cuando llegas a casa intentando disimular y haciéndote el gracioso (y en realidad lo era).
Y a mi me hizo gracia porque era la primera vez que me encontraba con un chico gay de 17 años que no vivía en Chueca, o había salido del pueblo para ver mundo y estaba descubriendo todo, ni era un 'moderno-modernoso'. Por fin era un chico de barrio, sin pretensiones de nada que llevaba un chándal y que su estética no pretendía aparentar ni determinar nada. Me gustó porque ese chico me confirmó que, por fin, en Madrid, parece que las cosas se están normalizando. Que parece, que por fin, no hace falta un Día del Orgullo de nada.
Y que el chándal, no hacía falta que fuera de Puma o de Adidas. Con que se lo hubiera comprado en Carrefour, era suficiente.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Una heridita...

He hecho varios intentos por escribir entradas de forma más o menos continua y asidúa para mantener el ritmo. Pero no ha cuajado la cosa y por unos motivos u otros al final no las he publicado.
Hoy hace dos años que entré a trabajar en mi puesto actual y gracias a eso decidí abrirme un blog. Un blog con un título un poco espeluznante... teniendo en cuenta que en Nasiriya la gente sí que vive un infierno real... pero bueno, de vez en cuando nos podemos adueñar de la demagogia y usarla en nuestro propio beneficio. El caso es que aquí estoy, dos años después sigo en el mismo puesto de trabajo. Y parece que he de agradecer dos cosas: la primera, que tengo puesto de trabajo (en un día como hoy en el que se hacen públicas las cifras del paro y parece que pese a que ha bajado durante el mes de abril la perspectiva pinta chunga, chunga... chunga); y la segunda, que mi situación laboral, en lo que al ámbito profesional se refiere, parece que ha mejorado. Por lo menos no ando ya 'entre legajos' pero se aleja bastante a mi idea de lo que era el periodismo. Esa profesión intrépida, entretenida, en la que cada día era una aventura y cada artículo escrito una manera de contarle a los demás tu manera de ver el mundo. Eso es una milonga de la que sólo disfrutan esos que han recibido los premios Ortega Y Gasset de Periodismo. Esos y otros tres más.
La cosa en la realidad es bastante diferente. Poca pasión, pocas ganas, poco entusiasmo y mucha decepción. No es lo que era... o igual era yo la que me imaginaba otras cosas. La que pensaba que al final la cosa sería diferente y yo me diferenciaría entre los demás. Pero, evidentemente, no. Si soy del montón, lo soy para todo. Y para esto también. Que no pasa nada... pero la espinita clavada en días como los de hoy hace que sangre un poquito. No demasiado, pero un pelín sí que sí.
Gracias a esto, eso sí, he conseguido disfrutar de mi vida. Respirar sin parar. Pero será que a veces me ahogo, me quedo sin aire y no puedo seguir. Entonces paro y miro alrededor. Y lo que tengo me alegra, me compensa y me hace sonreír. Ya no hace falta respirar tanto y tan profundo. Porque sonrío y soy feliz.
Pero la herida que dejó la espina sigue supurando. Y no sé si se va a curar.

jueves, 18 de marzo de 2010

Subidones de frivolidad

Giro total. Hoy dejo a un lado el existencialismo sobre el por qué de una escritura diaria o sobre la pérdida (y recuperación) de la inspiración, para dejarme llevar por las banalidades más terrenales en las que me puedo sumergir.
Anoche estuve en el prestreno de una película española, de esas comedias que a priori nunca jamás iría a ver al cine, sino fuera porque tu amigo del alma y su marido se han dejado la piel en ella durante los últimos meses. Esta vez me ahorré los casi 9 euros que cuesta ir al cine en Madrid y entramos al Capitol rodeados de flashes.
Me lo pasé pipa. Me lo pasé pipa en el pre-sarao (qué hay que ponerse en estas cosas? 'si sólo vamos al cine' -me dice mi moreno, 'no a los Óscars'... 'ya, pero es lo más parecido a una alfombra roja que yo vaya a pisar'); en el casi-inicio-de-sarao (girtándole a Christian Gálvez y a Kiko Rivera, dos grandes habituales en estas cosas) y en el post-sarao//verdadero sarao, vamos: la fiestecilla de después.
En un 'local' (me encanta esta palabra para denominar a lo que siempre he llamado 'garito', pero que cuando el sitio es cool se dice 'local') estaba la crem de la crem de los animales televisivos baratos, salvando a alguna que otra honrosa excepción.

Y ahí que estás, con una copichuela en la mano, un cigarrito en la otra y sumida en la más absoluta estupidez y simpleza, solamente interesada en saber si las tetas de Yola (Berrocal) son tan grandes como salen en la tele, si el Doctor Vilches es tan atractivo (que lo es) y sorprendida- gratamente- porque Kiko Rivera no está tan goooooooordo como nos lo sacan al chaval en la tele. Y, además, es majete. Si es que a mi me cae muy bien, coño.

Ayss, y por muy petardo que parezca qué bien que vienen, algunas veces y sólo algunas veces, estos pequeños toques de vanalidad, como decía anoche mi amigo estos 'subidones de frivolidad' que te alejan un poco de tu realidad y te trasladan hacia otra que crees que no existe, que sólo el fruto de los platos de televisión. Pero no, lo peor, es que está ahí. Llena de parásitos. Así que nosotros acabamos el comienzo de la noche rodeados de gente que hoy no tenía que venir a trabajar. Y nos hacía mucha gracia. Ayss, con qué poco nos conformamos.

Me lo pasé pipa!

miércoles, 17 de marzo de 2010

Textos vacíos

Uyss qué difícil se pone la cosa cuando te obligas a teclear sin más, cuando te dicen eso de que "lo importante es no perder la agilidad de palabra"... ya, claro, ni que la falidad de palabra fuera tan sencilla. Supongo que es más bien un hábito adquirido, algo que para quien tiene la costumbre lo hace sin más, sin pensarlo. Yo, descubrí hace algunos años, que cuando me tiro al agua muevo las partes de mi cuerpo que son necesarias para mantenerme a flote de forma inconsciente. No pienso qué debo hacer. Lo hago.

Entiendo que lo mismo le pasa a Maruja Torres (no me cae especialmente bien, pero leer sus textos es una maravilla de fluidez y ritmo) cuando se pone frente a la pantalla de su portátil desde Barcelona o desde cualquier parte del mundo. Que le da igual haber tomado café que no haber dormido que estar de resaca. Que todo le sale bien. Sí, me falta un montón, un montón, para sólo acercarme a eso. Lo sé.

Así que mientras, para no idiotizarme, escribo tonterías vacías de contenido y que no dicen nada, pero consiguen mantenerme ocupada escribiendo y no olvidando cuáles deben ser las reglas gramaticales básicas, cómo deben coordinarse las palabras para que suenen bien y qué puede enganchar al lector en un texto que se sabe, de ante mano, no tiene nada interesante en su interior.

jueves, 11 de marzo de 2010

Las musas estarán de vacaciones

Cuando la cabeza se te bloquea es complicado desbloquearla. Más de un mes lleva esto parado, y va camino de dos... y es que la musa se me fue. Mira que lo intenté en la anterior entrada... pero parece que no, parece que la inspiración se me fue al garete.
Leo blogs de otras personas y veo cómo todos los días los actualizan, ponen entradas nuevas, con fotos, enlaces y nuevas aplicaciones que yo, si quiera, me intereso por aprender a usar. Y yo aquí, parada, inmóvil y sin nada nuevo que poner. Nada nuevo que pueda interesar a los demás.
La idea primigenia de este blog era muy buena, me la dio mi pequeño ángel: dedicarle las entradas a los pueblos olvidados. A esos pueblos que no tienen petróleo que robar, a esas culturas que no nos interesan por nada... porque saber del otro si no podemos sacarle nada a cambio no nos interesa nada de nada. Pero ahí me quedé. No seguí. Unos cuantos intentos que no me quedaron mal del todo y ya.
El caso es que hay un montón de lugares y de personas de las que se pueden hablar... pero yo me he quedado sin palabras para saber contarlo. Quizás es que ya no me sale hacerlo bien. Quizás es que ya se me están quitando las ganas de hacerlo.
Luego empecé a escribir casi todas las semanas las cosas que me daban pereza. Y la verdad es que era algo bastante divertido y entre mi numeroso público tuvo bastante aceptación... pero ya me han dejado de dar pereza. Quizás es porque ahora casi todas las cosas que leo, veo, que oigo que pasan me dan pereza. No habría ciberespacio suficiente como para poder contarlas.
Así que aquí estoy. Enfrentándome al papel en blanco para ver si consigo llenarlo de alguna manera. Pero la cosa es que no. La cosa es, como diría Serrat, ' que las musas estarán de vacaciones'.
Pero pese a todo esto, ahora, soy muy feliz.

jueves, 14 de enero de 2010

Golpes de realidad

Me decían el otro día que tenía abandonado mi blog... y es cierto que he ido experimentando un paulatino abandono de este pequeño reducto en el que puedo contar mis rollos y expresarme como me de la gana. He pensado en darle algunos empujones en un par de ocasiones pero, la verdad, es que no me apetece demasiado. Creo que la desidia y la desgana llaman a más desidia y más desgana.

Hoy, que por fin me he obligado a darle de nuevo un poco a la pluma para ver si sacaba algo en claro, me he dado cuenta que sería un poco frívolo escribir sobre cualquier tontería de las que se me pasan por la cabeza cuando al otro lado del océano la Tierra se ha vuelto del revés, y ha pagado las cosas con los que menos se lo merecían. Una barbaridad. ¿Y ahora qué van a hacer? Ayer decían desde la Cruz Roja que les da miedo conocer la realidad porque podría ser tan aterradora que no sabían como lo iban a soportar. Cómo lo iban a sobrellevar. Y es que hay cosas que es demasiado complicado sacar a delante.

Esto me pilla más de lejos, como mucho sólo veo las fotos de los diarios y las imágenes de la tele; o leo las noticias, los editoriales, los reportajes en los periódicos; o escucho las crónicas de los enviados especiales que cubren la catástrofe cuando me levanto por las mañana y oigo la cantidad de muertos que empiezan a estimar. Y parece que como está tan lejos te duele, les compadeces y piensas que menos mal que vives en un mundo con las casas de cemento y las aceras asfaltadas.

Pero de repente un día te enteras, también, que alguien al que casi no conoces, pero por algún motivo extraño sientes muy cercano, se ha matado hace un par de horas. Alguien que hace un rato ha pasado a tu lado y te ha felicitado el año, resulta que no sabe qué va a hacer con el resto de su vida porque se la ha destrozado a él mismo, a un amigo suyo, a su familia y a la del chaval que se ha muerto. Y entonces te quedas un poco más fría y un poco más sin saber qué hacer. Y le das vueltas a todo y te cuestionas todas las cosas. Que no tiene más sentido y que es mejor que no lo sigas haciendo. En esos momentos es cuando bajas de las nubes y un golpe de realidad se desploma sobre tu nuca para hacerte bajar la cabeza y sentirte humilde y vulnerable. Y empiezas a pensar que debes dejar de quejarte por todo y aprender a valorar las cosas que tienes cerca que, sino te hacen feliz del todo, por lo menos sabes que tienes la posibilidad de disfrutarlas y de mejorarlas. Cosas que otros ya no podrán.

martes, 15 de diciembre de 2009

Malos pensamientos

Nos sentimos culpables cuando tenemos malos pensamientos que socialmente no están bien aceptados. Pensar que Hitler, Berlusconi o Chávez son unos capullos con pintas está muy bien y no te sientes mal por ello, pero cuando de repente te da por pensar que igual John Lennon era un poco cabrón porque dicen las malas lenguas que alguna torta que otra le cayó a Yoko Ono, parece que ya no está tan bien decirlo en público.

¿Por qué nos avergonzamos de los malos pensamientos? ¿No es lícito pensar mal sobre algo/alguien que a vista de todos los demás, e incluso de la tuya, no es tan bueno/maravilloso/bondadoso y noble como parece? Supongo que sí que lo es, que es igual de válido y de aceptable, sin embargo provoca cierto miedo- sobre todo para uno mismo- verbalizarlo porque la postura que los demás puedan mostrar hacia ti ya no es la misma. Eso, además de la mala conciencia que recae sobre uno. Ese invento cristiano que nos jode la vida a los demás pero que parece que a los obispos irlandeses le ha venido dando igual desde hace largo. Una putada, vaya.

La postura más cómoda es dejarlo pasar de largo hasta que casi seamos capaces de olvidarlo y cerrarlo en algún cajón de nuestro cerebro, echarle la llave y como dicen los cuentos ‘colorín colorado este cuento se ha acabado’. Pero ¿ y si se escapa? ¿y si le da por salir de vez en cuando y el mal pensamiento- que tú crees que no lo es, simplemente es una percepción diferente de la realidad- no deja de pasearse por toda tu cabeza cada vez que tiene oportunidad? Pues eso, es una putada.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Cuestión de rentabilidad

Pues a mi CR9 me cae bien.

El chaval es presuntuoso, engreído, un poco 'chulito' delante de las cámaras, altivo y bastante narcisista. Sí, ¿y qué?

Tiene 22 años y en el fútbol ha conseguido ya casi todo, mucho más de lo que cualquiera de los mejores jugadores vayan a conseguir en el resto de su vida.

Se pueden decir muchas más cosas de él: que siempre intenta ir a la última moda de cualquier extrarradio urbanita; que le gustan las juergas como a cualquier jovencito de su edad; que le gustan las mujeres como a cualquier jovencito de su edad; que le gustan los coches como a cualquier jovencito de su edad y que le gusta lucir palmito como a cualquier jovencito de su edad… todo, como a cualquier chico de su edad. Y es que con 22 años hace cosas de su edad.

Si obviamos todo esto, que debería sernos indiferentes, se nos queda un jugador de una talla casi inalcanzable, que por lo que dicen por ahí es de los más humildes del vestuario, que es de los primeros en llegar a los entrenamientos, que se esfuerza como el que más y que además hace sesiones extras para cultivar unos abdominales de escándalo (para mi exagerados y desproporcionados… pero para gustos los colores). Un jugador que se muere por meter gol y por conseguir el pleno rendimiento de su cuerpo y de su equipo. Pues no le veo yo el problema a esto…

Que lo comparan con Messi, claro, pero porque Messi es incomparable. Porque lo que hace ‘La pulga’ no se puede comparar con nadie más, y porque el argentino es más tímido, más discreto… y tiene menos abdominales. Cuestión de caracteres.

El caso es que no me parece mal del todo que enseñe palmito cuando meta gol- total, ya le viene por contrato- y que se haga foto con las fans, que se quedan encantadas de la vida, y que sonría cuando tiene que hacerlo y mire a las cámaras cuando la situación lo requiera. Todo eso vale 90 millones de euros. Tendrá que ganarse el sueldo, que con sólo 90 minutos corriendo en el campo ‘el Madrid’ no lo rentabiliza.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Spanglish...

Voy a clases de inglés. Después de tres años de propósitos incumplidos en octubre, por fin, me apunté a clases. Y con ganas: dos días a la semana tres horas cada día. Hasta mayo… vamos que intensivo bien intensivo.

El caso es que son muchas las razones por las que una se apunta a clases de inglés: que si el trabajo, que si viajes, que si es la lengua universal… y bueno, pues también porque siempre está bien saber cosas nuevas y si es un idioma ‘de todos’ y generalizado pues como que mucho mejor (poco sentido tendría apuntarse a guanche, silbo gomero, o latín, las cosas como son).

Está muy bien que sea un medio común para comunicarnos y establecer así unos lazos con gente con la que de otra manera ‘parece’ sería imposible. Todo esto, claro está, viene de las colonias, de la Armada Invencible que nos dio por ahí en su momento, y que dejamos de meternos en la vida y pueblos de los demás y nos cogieron ventaja los ingleses llegando a todas las fronteras… anda que si los vikingos hubieran tenido un poco más de suerte… el caso, que para entenderte más allá de Andorra hay que hablar en inglés. Correcto.

De todo esto se deriva que las empresas si quieren hacer negocio deben tratar todo en inglés…. TAMBIÉN, es decir, que además de hacerlo en castellano, que para eso es el único de los 4 idiomas co-oficiales que lo es en todas las comunidades españolas, deben informar en inglés para que su difusión sea mayor fuera de nuestras fronteras.

Pues las hay que no. Las hay que son muy internacionales, que son muy extranjeras, que son muy de fuera… y las cositas sólo las ponen en inglés. Qué le vamos a hacer. Será porque el inglés valora más las cosas… o no.

Si ahondamos un poco más, resulta que la comunidad hispano parlante no deja de crecer y no deja de ser el idioma que dentro de pocos años sea el más rentable de todos… exceptuando el Chino, que ellos siempre ganan.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Sin argumentos

La semana pasada, mientras tomábamos unos bollitos por la tarde, mi abuela me hizo un comentario que no pude responder referente al tema del secuestro del Alakrana: ‘es que si ellos que no tienen casi nada para comer y ven como gente de fuera (en este caso los de fuera somos los españoles, que no se nos olvide) se meten en sus aguas con barcos mucho más grandes que pueden quitarles su pesca… pues es normal que intenten hacer algo para que no les dejen sin su comida, no?’

Y yo me quedé helada por una argumentación tan sólida, tan válida y que puede que cualquiera en su misma situación (la de los somalíes) hubiera hecho algo parecido… ¿no?

martes, 24 de noviembre de 2009

Multifuncionales

Cerraron soitu.com. Cerraron la revista Zero la semana pasada dejando en la calle a 16 periodistas. El jueves pasado mandaron en el diario Público a otros 16 plumillas a la lista del INEM, y ayer leí que ABC también había despedido a trece más. Todo esto en los grandes grupos editoriales que salen en los sitios para que nos enteremos. No quiero pensar cuántos estarán saliendo de gabinetes y medios de comunicación con menor difusión. Y es que a una se le quitan las ganas de escribir… aunque sea en un blog.

Cierto que es casi todos los sectores se están viendo afectados por la recesión-económica-crisis financiera-mierda-de-situación o como se le quiera llamar, pero parece que dentro del ámbito de las profesiones ‘especializadas’ el periodismo las está pasando canutas. Y si antes éramos pocos, ahora, parió la abuela. Como dirían por ahí.

Y es que la cosa está complicada. Y no hay por donde tirar… y con esto juegan y con esto nos convencen. Que si es mejor quedarte dónde estás, que si hay que conformarse con lo que sea… pero el caso es que cada vez la situación se complica más y se saca la misma carga de trabajo con menos trabajadores… ¿me garantiza eso poder acceder a esos puestos-ahora envueltos en la sobre carga de los de al lado- cuando la cosa salga de nuevo a flote? Pues evidentemente no. Y me sobrecoge la situación porque no sé dónde vamos a llegar si alguien no planta cara.

Pero… ¿cómo me voy a atrever a decirle que a mi jefe que no hago mi trabajo y el de mi compañero, a mi, que he tenido la suerte de poder seguir trabajando? Claro, que no. Es mejor multi-especializarse para poder hacer de todo y no tener miedo a que nos echen. Para poder ser multifuncional y así si valgo para un roto, también valgo para un descosido. Eso sí, lo de pagarme más por mi pluri-actividad ya es otra cosa. Que para eso tengo trabajo.

O pueden hacer lo que dicen las expertas en el asunto… y quizás, así, habría menos paro… no, mejor no.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Mis ases del fútbol

Qué bien me lo paso en el fútbol, vamos en los campos de fútbol, vamos en el Calderón, en el Vicente Calderón. Ayer estuve viendo al Chelsea, y a mi Atleti, jugar un partido de los que apetece, de los que te gusta ver. De esos que te hacen pensar que el Atlético es lo que es: un equipo de pobrecillos que siguen pensando que son los grandes del doblete. Y hay que hacerse a la idea de que no… pero pensar lo contrario mola.

Después de este largo verano que llevamos sufriendo varios meses en Madrid ayer ya hacía algo de fresquito en el campo… pero se estaba súper bien. Se estaba muy a gusto. Estaba lleno de sus bufandas rojiblancas, sus camisetas rojiblancas, sus banderas rojiblancas, sus bocatas, sus porrones de vino y sus porri…. Y sus cosas. Que la gente va a pasárselo bien. Bueno, a pasarlo bien y a decir lo mismo de siempre: que si son muy malos, que si el nuevo entrenador no ha hecho nada (ayer parecía que Q. Sánchez Flores había hecho algo), que si siempre estamos igual, que si el árbitro siempre es un cabrón-vikingo-maricón (porque la muletilla de ‘vikingo-cabrón’ cae sí o sí) y, en definitiva, que aunque todos saben que lo del doblete ya se queda muy muy lejos (yo estaba en casa viendo el partido con mi abuela cuando Kiko marcó con un pase largo que le vino de Abel!!!) sueñan y piensan que no es tan difícil volver a conseguirlo. Asunsao- cómo cojones se escribirá- no tiene nada que envidiarle a CR9. Porque somos del Atleti.

Ayer además me lo pasé pipa porque mi papá, la persona que más sabe de fútbol en el mundo, estaba exaltado, cosa bastante extraña en él, que cuando ve un partido de fútbol lo más que dice es ‘Gol’ o ‘Ese-tío-no-tiene-ni-puta-idea’. Esta última frase me encanta. Pues no, ayer mi padre estaba de lo más proactivo, se levantó incluso cuando marcó el primer gol el Kun… y se levantó aún más cuando marcó el segundo. Eso sí, ‘Perea correrá, pero no tiene ni (p) idea de dar un pase con el balón, menos mal que se la pasa al portero. No sabe hacer otra cosa’.

Ves como el Atleti entra, vuelve a entrar y otra vez más. Y nada, que el balón no va a la portería. Segunda mitad y sale el Kun. La grada aplaude a Reyes, ‘hasta la vuelva a cagar dentro de dos partidos y le digan lo de vikingo-pesetero’- me decía mi hermano (mi padre a un lado, mi hermano al otro, y yo sentada en medio custodiada por dos ases del fútbol sobre el papel… la mitad de las veces no tenía ni idea de qué hablaban. Y yo, encantada). Pues el Kun corre, corre y corre… y toma gol!! Y el Calderón se cae!! Se cae, se cae!! Y se canta, se grita y se mueven bufandas- yo la primera-. Y de repente ya escuchas como hacen cábalas los de atrás, los de delante y los dos que tenía a mis lados, ‘pues si el Oporto pierde con el Chelsea, que perderá, y nosotros ya ganamos… pues no clasificamos, no?’… pero Drogba va y mete un golazo. Y ya todo el mundo callado. Calladísimo. Y las cábalas de hacía nada ya no sirven, ‘porque son unos mierdosos que no saben pasar una pelota de banda a banda’- el señor Gregorio dixit.

Y luego va Drogba y mete otro gol… pobre Ajenjo que se lo para a bocajarro y los tres defensas que vieron pasar el viento cuando el negrazo les dejó a un lado no fueron capaces de coger el rechace del porterito atlético. Me cago en to’… ‘y es que son unos baldaos’.

Pero de repente, cuando ya la grada se empieza a desalojar, se queda vacía… el Kun… ¡mete un golazo de falta por la escuadra! Otra vez a cantar y a gritar!! ‘Y …uff Jurado va y no controla el balón… porque de nuevo Agüero se estaba yendo solito por la banda. Hemos podido ganar’- me decía mi hermano mientras bajábamos por las escaleras del estadio.

Y de nuevo a casa. Ya eliminados de Champions y con ganas de que llegue el sábado, porque ‘si lo hemos hecho así con el Chelsea y le jugamos así al Madrid…. Estos vikingos-cabrones no se van tan tranquilos’- ‘creo que Cristiano ya está para jugar el sábado’- ‘bueno, ni con esas’… y ya les dejé a los dos tan contentos hablando sobre las proezas y desencuentros de todos los derbies de todas las temporadas cuando vienen ‘los-vikingos-de-mierda’ al Calderón. Al Vicente Calderón.

martes, 27 de octubre de 2009

Que me ahogo...

Acabo de leer en el muro del facebook de un amigo (porque ahora nos enteramos de las cosas así y no voy a hacer más coñas sobre redes sociales que ya están todas hechas) que cierran el periódico on line soitu.es. Todo esto es un poco mierda. Ya pasó con METRO y con adn.es, por poner algunos ejemplos.

Hasta ahora no me había pronunciado sobre la CRISIS (así, en general), entre otras cosas, porque ya lo hacen los demás, porque es más de lo mismo y porque quizás, de forma práctica y real, yo esté en una situación privilegiada (manda huevos) como para quejarme.

Pero me quejo. Me quejo porque me niego a aceptar que en tiempos de crisis hay que apretarse el cinturón y acarrear con lo que venga. Porque me niego a conformarme con lo que tengo porque no es momento de pedir. Porque me niego a pensar que el inmovilismo en el que estamos sumergidos no me va a dejar ir hacia ningún lado. Porque me niego a seguir conformándome con lo que hay. Porque me niego a estar siempre haciendo lo mismo a costa del conformismo de todos los demás (y quizás del mío propio, eso me da un poco más de miedo). Porque me niego a que se sigan riendo de mi, de nosotros y de todos los demás.

Es una pena, es muy triste y sólo de pensarlo me ahogo un poco por las mañanas. Intento ser una autómata cuando me levanto. Me ducho, desayuno escuchando las noticias- realmente lo que me interesa es saber el tiempo que hará hoy y qué debo ponerme-, me visto, me medio-maquillo para estar aceptable, cojo la comida que me preparé la noche anterior y salgo de casa. Un libro en el metro (el de ahora por lo menos me tiene enganchada, Juntos nada más, de Anna Gavalda) y llegar. Y me ahogo. No me ahogo por pensar en lo que tengo que hacer, en el inmovilismo absoluto y aterrador del resto del día, me ahogo porque parece que tengo que conformarme durante bastante tiempo con ello. Y uff… me falta el aire.

Pero luego están a los que despiden. A los que les cierran las empresas y se quedan sin nada. Y dentro de mi sector más, claro. Y entonces te tienes que conformar para no ser uno de esos que se empiezan a ahogar. Pero de verdad.

Ocurre que de eso se valen. Del conformismo de ‘nosotros afortunados’ que tenemos trabajo en nuestro sector, en nuestro ámbito y de forma estable. Conformarse. Así nos va la cosa.

viernes, 16 de octubre de 2009

Sentido Común

Voy a hablar un poco a la ligera y sin ser muy rigurosa respecto al apartado legar. Yo me suelo regir más por el sentido común, que creo que a veces es más básico y necesario.

Resulta que hoy me envían, para tirarme de la lengua, una noticia de estas que me gustan a mí: 500 autobuses contra el aborto, rumbo a Madrid. Subtitulada: José María Aznar acudirá a la concentración de mañana. Ánsar siempre sin defraudarme.

Yo estoy en contra de la nueva reforma de la ley del aborto: no creo que una niña de 16 años daba poder abortar sin consentimiento de los padres. Me da un poco de miedo y me preocupa un poco. Igual que para hacerse un tatuaje (la comparación es un poco burda) es necesario el consentimiento de tus padres si eres menor de edad, creo que para abortar también debería de considerarse la firma de los padres como un requisito básico. Por poder establecer un lazo de confianza con estos, por ejemplo. Entiendo que la mayoría de las niñas- repito la palabra ‘niñas’ porque por mucho maquillaje, curvas maravillosas, aspecto y actitud madura, con 16 años en nuestra sociedad seguimos siendo unas niñas- se quedan embarazadas por un descuido, por un fallo en el método anticonceptivo o, simplemente, por inconsciencia (en el peor de los casos). En cualquiera de estos supuestos creo que la figura paternal es importante y necesaria para que gestione la situación y apoye, explique qué se puede hacer, cómo se debe actuar y que entre ambas partes se llegue a un consenso sobre lo que se quiere hacer. No creo que una niña esté capacitada para decidir sobre qué hacer en un momento de shock como el que se produce.

Este verano estuve con una amiga, que casi dobla la edad a estas niñas, buscando un Centro de Planificación Familiar en pleno mes de julio para que le suministraran la píldora del día después. Fue un descuido. Estuvimos en el CPF que hay en la Calle La Palma, en Madrid, donde cuesta 6€ que te receten la pastillita (en el centro de Callao, por ejemplo, es gratis). En media hora de espera, pasaron 12 chicas (las contamos). Me preocupa un poco que si la píldora del día después, que es un método anticonceptivo, sea usada por tantas niñas- y no tan niñas- tan a la ligera (con el consecuente desajuste hormonal que provoca) cómo será utilizado el aborto desde los 16.

Dicho lo cual… me tocan las narices todas las asociaciones pro-vida, pro-familia y pro-tengo-todos-los-hijos-que-dios-me-mande. Y unas narices. Una cosa es que las niñas de 16 años deberían de necesitan el consentimiento de sus padres para poder abortar, y otra diferente es que estas asociaciones digan que un berberecho es un ser con vida que hay que curar y proteger. Hombreya! Que además Ánsar, que no tocó la ley en sus 8 años de mandato- como dice la noticia- tenga la desfachatez- como en todas las cosas que hace- de protestar.
Seguro que he sido lo menos rigurosa del mundo… como mi sentido común.

(final)

(Respecto al post anterior)

La mayoría de las veces es hambre... y con un poco de nutella en una tostada lo soluciono.

jueves, 15 de octubre de 2009

Cosquillas

A veces hay un cosquilleo que no te deja estar tranquil@ que te recorre la mitad del cuerpo porque la otra mitad está dormida esperando a ser acariciada por ese movimiento. No sabes muy bien qué es lo que pasa pero estás nervios@ y expectante a que la situación cambie… no sabes por qué pero la situación va a cambiar de una manera o de otra.
A mi me pasa muchas veces. Algunas personas lo llaman intuición, otras sexto sentido, y dicen que sólo lo tenemos las mujeres, y otras personas dicen que es un don. Seguro que hay muchas más formas de llamarlo. El caso es que yo no entiendo bien qué es lo que va a pasar pero algo se mueve dentro de mí.
Unas veces las cosquillas me gustan y me río y los nervios son de expectación porque creo que algo bueno va a suceder… pero otras veces más bien son retortijones que no me gustan demasiado y me asustan un poco.
En general no estoy a gusto del todo con ese movimiento silencioso que me alerta de que se barrunta algo a mi alrededor.

Y las cosas se mueven, susurran y se deslizan despacito a mi lado….

jueves, 24 de septiembre de 2009

Pereza XX

Me da pereza tener pereza (qué últimamente tengo demasiada)
Me da pereza haber vuelto de las vacaciones (hace ya casi dos semanas!!)
Me da pereza ver que todo sigue igual que antes de haberme ido.
Me da pereza darme cuenta que los telediarios se han convertido en la sección de necrológicas de la televisión.
Me da pereza que durante todo el verano lo más destacable haya sido, de nuevo, por enésima vez, el torso de CR9 (parece el nombre de un coche moderno)
Me da pereza que siga habiendo muertos y muertos y más muertos en Oriente Próximo y todo siga igual.
Me da pereza que algunos sigan negando el cambio climático cuando pasamos de 15 a 30 grados en 24 horas.
Me da pereza que haya un tipo que diga que 'le salió el instinto' (¿el asesino?) cuando otro chico se acercó a él en el metro.
Me da pereza que quieran hacer una nueva ley antitabaco 4 años después de la primera reforma.
Me da pereza que Viviana Aído no esté sabiendo aprovechar la oportunidad de oro que le han brindado sólo por ser una 'niña bonita'. Ayss.
Me da pereza que el centro-derecha- derecha- centro- derecha-radical (es que ya no sé qué son) sólo se dedique a hacer el tonto criticando sin aportar.
Me da una pereza insostenible la clase política de este país.
Me da pereza que se les haya olvidado la definición del zoon politicon griega.
Me da pereza Jacko, Michael, El Rey del Pop, El Muñeco Roto y como se le quiera llamar tando tiempo después.
Me da pereza perder el tiempo pensando por qué si M.J. era negro negrísimo porqué sus hijos son blancos blanquísimos con los ojos azules. Ni que se hubiera liado con Björk...
Me da pereza un perezoooooooooooooooooooooón horrible tener corazonadas pre-olímpicas.
Me da pereza tener miedo todo el rato de contagiarme de la gripe A.

Me dan pereza las estaciones de cambio, porque no me sientan bien.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

La excepción que confirma la regla

Me gustan las excepciones que confirman la regla porque éstas son las que hacen a las personas especiales, hacen que no nos tengamos que regir por las dictaduras de las masas y porque hacen pensar que la pluralidad y la diversidad son la base del entendimiento y del aperturismo más allá de los fundamentalismos y las generalidades (esto se entiende??).

El caso es leo hoy en Cinco Días el siguiente titular: El nivel de estudios de los padres, arma secreta del éxito escolar. Y subtitula con: El abandono académico es 17 veces más alto cuando la madre tiene sólo educación primaria que cuando es universitaria, según un informe de Caixa Catalunya.

Es cierto que en un ámbito familiar en el que los niños vean que el estudio es la norma constante ayudará para que estos se sientan más atraídos por los libros… pero eso es sólo en teoría porque para eso están las excepciones que confirman la regla.

Mis padre sólo tiene educación primaria y a mi madre ni si quiera le dio por acabarla. Mi papá lleva trabajando desde los 17 años y mi madre, más curranta- y más floja-, desde los 14. Para colmo, ambos, hubieran tenido posibilidades de estudiar (entonces) si hubieran querido. Por eso de que llevan más de 30 años trabajando, lo único que nos han inculcado a mi hermano y a mi es que hay que estudiar por encima de todo. Hay que estudiar, estudiar y estudiar. Para que no nos pasara como a ellos.

Yo estudié en un colegio público de un barrio obrero y del extrarradio. Fui al Instituto que había detrás de mi casa- 'el Celes', público también, y estudié en una universidad también pública. Mi compañera de piso igual. Y casi todos mis amigos también. Todos, en las mismas circunstancias familiares que las mías. Estupendas. El informe de La Caixa también dice que en los centros privados y concertados se obtienen mejores resultados que en los públicos.

Quizás el informe debería haber ahondado más en la importancia de la educación, el cariño y el respeto que quieren y deben inculcar los padres en sus hijos más que en el nivel de renta que estos perciben. Supongo que este sería un estudio a parte… igual si el niño necesita un centro privado y los padre son pueden pagárselo con un crédito que les conceda el banco (¿La Caixa, por ejemplo?) pueden acceder a ese centro y garantizarles así un éxito en los estudios.

Es más importante lo del ‘clavar codos’. Anda que no me lo han dicho veces mis padres… ufff